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Laboratorio de Emociones

¡Tesoro descubierto! La impactante campaña Morat transforma el paisaje urbano de Santa Cruz y La Paz en Bolivia

En un giro emocionante y revolucionario, la banda colombiana Morat se asoció con Po’h Estudios para llevar a cabo una campaña única en su tipo en Bolivia. Bajo el nombre de “Tesoro Morat”, esta iniciativa tenía como objetivo transformar las ciudades de Santa Cruz de la Sierra y La Paz en un escenario de búsqueda del tesoro, donde la música y la emoción se fusionaron para crear una experiencia inolvidable.

La premisa era simple pero emocionante: ocultar tesoros en ubicaciones emblemáticas de ambas ciudades y proporcionar pistas a través de las redes sociales. Esta estrategia no solo generó un gran entusiasmo entre los fanáticos de Morat, sino que también atrajo la atención de la prensa boliviana y de los seguidores de la banda en todo el país.

La convocatoria fue masiva, con una participación tanto virtual como presencial que sorprendió a todos los involucrados. Los fanáticos de Morat se unieron a la búsqueda con fervor, recorriendo las calles de Santa Cruz y La Paz siguiendo las pistas proporcionadas en las redes sociales. La atmósfera estaba cargada de emoción y anticipación, ya que cada pista llevaba a los buscadores más cerca del codiciado tesoro.

La colaboración entre Morat, Po’h Estudios y Swing Management demostró ser un éxito rotundo. La creatividad y la innovación detrás de la campaña cautivaron a la audiencia, mientras que la combinación de música y aventura convirtió esta búsqueda del tesoro en un evento único en su tipo en Bolivia.

Finalmente, un afortunado ganador logró descifrar todas las pistas y encontrar el tesoro escondido. Su recompensa no solo fue el emocionante descubrimiento en sí, sino también una experiencia inolvidable y un premio especial: entradas VIP para un concierto de Morat y merchandising exclusivo de la banda.

La campaña “Tesoro Morat” no solo dejó un impacto en las ciudades de Santa Cruz y La Paz, sino que también dejó una huella imborrable en los corazones de todos los que participaron. Fue un recordatorio poderoso del poder de la música para unir a las personas y crear experiencias que perduran mucho después de que las notas finales hayan sonado.